Por mucho que lo intente,
siempre estará en mi esa niña que llevo dentro, una niña que vuela hacia la
libertad, que no sabe que significan las preocupaciones y problemas. Siempre
seré una idiota que se cae mil veces con la misma piedra, también seré la
enamoradiza que se enamora de la persona equivocada, cuando la persona correcta
la ama en secreto. Vivo en mi propio mundo y cuando me apetece dejo caer mis
pies sobre este suelo. ¿Qué por qué me evado? Puede que sea por la falsedad que
hay en la tierra, o del aire corrompido por el poder y la ambición. Pero en
realidad me escapo de este mundo, para poder seguir soñando, para tener
ilusiones y para levantarme cada vez que me caiga. Tengo días con nieblas y
tormentas, pero finalmente siempre termina saliendo el sol. Con el tiempo me he
ido dando cuenta, que las personas cambian, que muchas otras me hacen cambiar a
mí. He aprendido que la rosas terminan marchitándose tras el paso de las
fugaces agujas del reloj. No pienso llevarme un mal sabor de boca de esta vida.
Pienso sacar todo lo bueno y olvidar lo que me dañe, pienso ser yo y dejar de
ser lo que los demás desean que sea. Huir ya no está en mi diccionario, porque
la he sustituido por luchar.
Sé que tras el paso de
los años yo me marchitare por fuera, pero también sé que jamás me marchitare
por dentro y estoy tranquila porque siempre seré esa niña que corre sin mirar
atrás
PD: Sonríe porque dicen
que un día sin sonreír es un día perdido, yo ya he perdido muchos y me niego a
perder más
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